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Alberto Arvelo, proyecta el mensaje de paz y progreso de la obra de Abreu Imprimir Correo electrónico
Escrito por Chefi Borzacchini   

DUDAMEL, El sonido de los niños registra el impacto mundial de El Sistema de Orquestas
Chefi Borzacchini

DUDAMEL, El sonido de los niños, registra el impacto mundial de la obra de AbreuHace ya más de 30 años que Alberto Arvelo (Caracas, 1966) recorre el mundo con su equipaje cargado de exitosas películas. Candelas en la Niebla y La canción de la montaña (1986), Una vida y dos mandados (1997), Una casa con vista al mar (2001), le convierten en una personalidad de la industria fílmica latinoamericana, con más de 30 galardones internacionales. En 2005, ese equipaje se llenó de música. Con su documental Tocar y Luchar, recoge la épica de jóvenes y niños venezolanos que apuestan a la sobrevivencia con la música como único sostén. Los testimonios de esa lucha contra la pobreza, la miseria, las drogas y la violencia, conmueve en más de 50 países ya que es traducido a 15 idiomas.

Ahora Arvelo no viaja solo. Le acompaña un entrañable compatriota, hermano de artes y sueños, como lo es Gustavo Dudamel. Ambos anda por la tierra recogiendo a su paso el hermoso sonido, los más importantes testimonios y las imágenes más reales y emocionantes, del impacto social y artístico del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. De Berlín a Escocia, de Los Ángeles a Bolivia, de Corea a Caracas. Por esos escenarios y muchos más anda ya Dudamel, el sonido de los niños, la nueva película de Arvelo, motivo de esta entrevista.

DUDAMEL, El sonido de los niños, registra el impacto mundial de la obra de Abreu

- El principal reto del documental era entrar en la médula de El Sistema, sin quedarnos en lo aparente, en lo visible. Más allá del modelo musical, el modelo de transformación social tiene su origen en una revisión de arcaicos modelos educativos al servicio de la productividad vacua y no al servicio de la felicidad del hombre. Los teóricos de la educación de todo el mundo están viendo a Venezuela como el epicentro de la reinserción del arte como fenómeno masivo en la educación. Gustavo Dudamel se está convirtiendo en el símbolo internacional de esa voz de millones de niños que claman por una educación en la que las palabras solidaridad, compasión y felicidad vuelvan a tener un espacio de primera importancia.

- El documental no habla de la vida de Gustavo Dudamel, habla de su mensaje. La forma más honda de acercarse al “alma y al espíritu” de alguien, es a través de las herramientas más simples del arte. No quería hacer una apología de Gustavo, eso lo podemos ver en cualquier noticiero; quería hablar de la fuerza y la profundidad de su mensaje, quería construir un espejo de su vigor y de su genio.

- Sin duda. Hubo muchos cambios de rumbo, muchas sorpresas, muchos milagros. Nunca imaginé la verdadera fuerza que ha cobrado El Sistema fuera de nuestras fronteras. Esa dimensión llegó a sacudirme como venezolano. Ver, en un pueblo de Corea, que en la habitación de un niño hay una bandera de Venezuela, es una emoción parecida al vértigo.
TLa vida de Dudamel y las bondades de El Sistema llegan al cine con la inspiración de Alberto Arvelo

- Me atrevería a decir que nuestra dificultad fue escultórica: consistió en sacar los trozos de un inmenso mármol para dejar al descubierto una figura entendible. Sin embargo, diría que la dificultad fundamental estuvo en no limitarnos a contar lo evidente, pues bastaba con prender la cámara frente a un niño tocando violín en las orillas de Lago Titicaca para que la emoción floreciera. La dificultad estaba en el mensaje que íbamos a dar. Conformé en Mérida un grupo de guionistas integrado por Jorge Chacín, Carlos Díaz y Nascuy Linares, cuya misión no fue otra que reflexionar largas horas para llegar a un concepto y para evadir las tentaciones de lo fácil. No es fácil evadir lo fácil.

- Las tres palabras me gustan. Lo simbólico es inevitable si hablas de la posibilidad de que un violín o un oboe sustituyan a un arma. ¿Cómo no ser simbólicos cuando las armas del arte y la vida sustituyen a un revolver en las manos de un niño?. Lo social está a flor de piel en cada instante en que El Sistema resurge cuando un niño se sienta en una orquesta. Con respecto al rito, ¿qué puedo decir?… el arte es una forma de comprensión de la realidad; una realidad diversa, por ende, es un ritual, como todo lo sublime. Oscar Wilde decía: “Una máscara nos dice más que una cara”.

La vida de Dudamel y las bondades de El Sistema llegan al cine con la inspiración de Alberto Arvelo- La fe. La fe en lo posible. La fe en el presente. La fe en el futuro. La fe en nuestro país. La fe en nuestra forma de ver el mundo. La fe en la decencia de nuestros valores. Vuelvo a una frase de Miguel de Unamuno que escuché por primera vez en boca de mi padre (mi maestro) y usamos en Tocar y Luchar: “Sólo quien sueña lo absurdo logra lo imposible”. Pero debo decirte que este dúo del que hablas, es realmente una orquesta en la que hay muchos solistas, entre ellos: Eloísa Maturén, Ananda Troconis, Tony Fadel, Betty Abreu, Frank Dipolo, Pedro Mezquita, María Alejandra Guerrero y, desde luego, mis compañeros de viaje de siempre: Nascuy Linares, Jorge Chacín y Carlos Díaz.

- A muchos nos ha tocado salir del país movidos por nuestros proyectos, pero nuestras casas están aquí, vamos y venimos. Eso siempre lo hemos tenido claro. Pero estamos obligados a intentar ser universales, estamos obligados a crecer, a enfrentarnos a otras audiencias. Es importante que nuestra voz sea escuchada más allá de nosotros mismos, más allá de nuestras fronteras.

- Este documental es un nuevo paso en la senda de un viejo camino, que no es otro que intentar entender nuestro Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, que comienza a convertirse en una imparable rebelión de niños. Siempre he sentido que mis películas están movidas por la necesidad de decir algo, usualmente ese algo tiene que ver con lo social, con las épicas internas del hombre común. Muchas veces esas cosas son una forma de rehacerme a mí mismo... sí, también para eso sirve el arte. El proceso de hacer dos documentales sobre un mismo tópico es un reto fascinante. Veo Tocar y Luchar y veo Dudamel, el sonido de los niños y descubro no sólo dos películas muy distintas, descubro también a dos “betos” muy distintos. No creo que una sea mejor que la otra, pero sin duda esta nueva película es más madura que la anterior.

- Definiría al cine que se está haciendo en Venezuela con una sola palabra: joven. Tiene las virtudes y las carencias de la juventud. Tiene también la gallardía y el espíritu de la juventud. Lo veo como a un rebelde y joven estudiante que está por entrar en la universidad y que sin duda ya comienza a mostrar destellos de verdadera madurez. Pero también veo que ese cine, ese joven, se ha edificado sobre el legado de grandes visiones y grandes obras no sólo para nuestro país sino también para el cine latinoamericano. Dicho de otra manera, nuestro joven cine sigue inspirado sobre la fuerza de obras como El Pez que Fuma, Araya y La Balandra Isabel. Seguimos buscando. Seguimos…

 
 
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