
| Dudamel y Sinfónica Simón Bolívar Encantan a los Caraqueños al aire Libre |
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| Viernes 11 de Diciembre de 2009 14:55 |
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Pasadas las 4:30 de la tarde, el público comenzó a instalarse en las sillas dispuestas entre las explanadas y algunos montículos del parque Los Caobos. En frente una gran pantalla y un escenario moderno sobre el que tendría lugar el Concierto de Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar. La emoción por un concierto en este formato era palpable. La familia Morillo quien ya tenia puestos reservados bajo un macizo, comentó:
nos enteramos por la tele…estos conciertos son una gran oportunidad de ver a Dudamel y a estos grandes venezolanos, que nos han devuelto el orgullo nacional. Sin embargo para otros, el concierto había sido una sorpresa y se enteraron en las calles. Johana Rojas estaba ataviada de graduando en Ingienería Mecánica, y merodeaba por el parque en búsqueda de una buena localidad: nos enteramos por casualidad y quise venir porque Dudamel es tremendo artista, él es único y especial. ![]() ![]() La organización del concierto continuó, y a las 5:45, los músicos de la orquesta hicieron su entrada al escenario, los aplausos no se hicieron esperar, y la ovación sucedió ante los primeros pasos de Dudamel nuevamente frente a los caraqueños. La Obertura Rienzi, de Wagner dio la pauta inicial de esta velada; le siguieron Francesca da Rimini de Tchaikovsky y el Concierto para Violonchelo de Dvorak, con la solista Alisa Weilerstein. Continuando la jornada Santa Cruz de Pacairigua de Evencio Castellanos, y la Obertura 1812 levantaron de sus asientos a un público alegre, que aún esperaba más emociones. Para los efectos, al final de los cañones de Tchaikovsky, sonaron letras conocidas por los venezolanos: Barlovento y Alma Llanera arrancaron aplausos y vítores. Se sintió y cantó tanto en la orquesta, como por Dudamel y el público. Pérez Prado, evocó las melodías de nuestros padres y fue bailada en cada rincón del parque, al tiempo que la orquesta se levantó de sus puestos en el 1,2,3,4,5,6,7,8 de Mambo, entre notas del instrumento y sus voces. Una lluvia de papelillo finalizó el espectáculo de dos horas, y una ovación pidió el Mambo de Bernstein. Dudamel y la orquesta complacieron para recrear una vez más, la euforia colectiva. El domingo, Barquisimeto recibirá a la gira nacional, en un concierto de formato similar, abierto al público. Concierto de apertura Gira al Encuentro de Venezuela. 10-12-2009. Fotos: Fesnojiv. |