
| Sinfónica Simón Bolívar y Dudamel Ovacionados en Viena |
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| Escrito por Prensa Web FESNOJIV |
| Lunes 19 de Octubre de 2009 11:36 |
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Viena, el primer destino en la gira emprendida por la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, fue territorio conquistado ante un público acostumbrado a escuchar lo mejor de la música a escala mundial. De Venezuela para Viena…talento, espontaneidad y tradición El primer concierto se llevó a cabo la noche del 16 de octubre, en la Sala Principal del Konzerthaus, con un repertorio integrado por el Poema Sinfónico Francesca Da Rimini de Piotr Ilyitch Tchaikovsky, y la Sinfonía Alpina de Richard Strauss. Durante la primera parte, el público permanecía en silencio, curioso por escuchar la propuesta que venía tras el aspecto juvenil de la mayoría de los músicos venezolanos. La interpretación de la obra de Tchaikovsky superó todas las expectativas y preparó a los asistentes para la segunda parte, conformada por la compleja pieza de Strauss.
Entre los asistentes se encontraba el maestro Claudio Abbado, quien emocionado, manifestó una vez más su admiración por la orquesta: “Cada vez que los oigo, siento que se superan. Son unos músicos fantásticos. No puedo esperar a visitar otra vez Venezuela y trabajar con ellos”. De la interpretación al homenaje Llegó la velada del sábado 17 de octubre. La Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar enfrentó otro reto: enamorar al público vienés, ubicado con una disposición del salón principal, totalmente distinta a la primera noche, al estilo de los famosos Proms de la BBC. Del patio central eliminaron todas las butacas y un mayor número de personas logró entrar, excediendo la capacidad total de la sala -1800 asientos-. Esta vez el repertorio estuvo dedicado, en su mayoría, al trabajo creador de compositores latinoamericanos. Los acordes de Sensemayá de Silvestre Revueltas, Mediodía en el Llano de Antonio Estévez y Santa Cruz de Pacairigua de Evencio Castellanos, compartieron atmósfera con la Sinfonía N° 4 de Piotr Ilyitch Tchaikovsky. Por largos minutos, la audiencia permaneció ovacionando a la orquesta hasta que, guitarra en mano, apareció Mónika Jeschko, Directora de Educación del Konzerthaus, quien invitó al público a cantar una versión de “Blowing in the wind” de Bob Dylan, con una letra dedicada a los jóvenes venezolanos: “Esta canción viene del corazón de la gente de Viena directamente a ustedes” comentó antes de entonar la melodía. La noche culminó nuevamente con la interpretación de la Trish Trash Polka, el Mambo de la Suite “West Side Story” de Leonard Bernstein y la Marcha Radetzky, pieza que se acostumbra a escuchar la última noche de diciembre. “El Año Nuevo comenzó hoy”, expresó alguien a la salida del público. “Este concierto es lo más increíble que he presenciado en mi vida musical. Creo que el maestro Abreu merece el Premio Nobel por lo que ha logrado en Venezuela. Es algo realmente fantástico. Me siento honrado por haber tenido la oportunidad de oír a la orquesta. Espero que todo el mundo pueda reconocer este trabajo, porque realmente lo merece”. Afirmó Jorgen Mojser Jensen, clarinetista de la Orquesta de Copenhagen, quien viajó a Viena especialmente para la ocasión. Por su parte Bernhard Kerres, director ejecutivo del Konzerthaus y anfitrión de la Sinfónica Simón Bolívar en su paso por la ciudad austríaca, manifestó: “Esto es algo que no había vivido antes. La reacción del público fue algo inaudito. Lo que diferencia a esta orquesta de las miles que he escuchado en mi vida, no es sólo la energía que transmite, sino la entrega que le pone a cada interpretación. Confieso que mi mayor anhelo es que los convenios que se desarrollarán con “El Sistema” tengan grandes resultados. Es algo que seguramente enriquecerá la vida musical de ambos países”. |